Por: AB
Por fin Morena repartió las rebanadas del pastel. Después de semanas de encuestas, negociaciones, inconformidades y más de una ceja levantada, el partido guinda ya tiene a sus 17 coordinadores estatales rumbo a las elecciones gubernamentales de 2027.
Y aunque oficialmente todavía no les llaman candidatos, sería ingenuo pensar que no son, prácticamente, las cartas con las que Morena pretende jugar el próximo año.
Hay nombres que no sorprenden, pero otros sí dejan material para el análisis.
En Aguascalientes, Nora Ruvalcaba; Baja California, Julieta Ramírez; Baja California Sur, Manuel Cota; Campeche, Pablo Gutiérrez; Chihuahua, Cruz Pérez Cuéllar; Colima, Rosi Bayardo; Guerrero, Beatriz Mojica; Michoacán, Carlos Torres Piña; Nayarit, Jasmine Bugarín; Nuevo León, Clara Luz Flores; Querétaro, Santiago Nieto; Quintana Roo, Eugenio “Gino” Segura; San Luis Potosí, Elí César Cervantes; Sinaloa, Imelda Castro; Sonora, Lorenia Valles; Tlaxcala, Ana Lilia Rivera, y Zacatecas, Verónica Díaz.
Pero más que la lista, lo interesante está en quiénes quedaron fuera y cómo reaccionaron.
Nuevo León: Clara Luz, segunda oportunidad
El caso de Clara Luz Flores es quizá uno de los más llamativos. Morena decidió darle nuevamente la candidatura en Nuevo León, seis años después de aquella elección de 2021 en la que terminó en cuarto lugar, con alrededor del 14 por ciento de los votos.
Aquí es donde aparece la pregunta incómoda: ¿por qué regresar con una carta que ya perdió?
Clara Luz tendrá ahora una segunda oportunidad, mientras que Tatiana Clouthier, quien también buscaba la coordinación, quedó fuera y mostró reservas frente a la decisión. Su respuesta fue bastante política: dijo respaldar el proyecto de Claudia Sheinbaum, pero evitó comprometerse expresamente con la candidatura de Flores.
Y ahí queda una de las primeras tareas de Morena: convencer a quienes perdieron de que la encuesta fue el final del proceso interno y no el inicio de una ruptura.
Chihuahua: Andrea Chávez se quedó en la orilla
En Chihuahua también hubo final cerrado. Cruz Pérez Cuéllar, actual alcalde de Ciudad Juárez, se quedó con la coordinación por encima de la senadora Andrea Chávez.
Y aquí aparece otro detalle que hace ruido: Pérez Cuéllar ha recorrido buena parte del mapa partidista. Militó en el PAN, posteriormente pasó por Movimiento Ciudadano y desde 2018 está en Morena. Ahora será quien encabece al partido guinda en Chihuahua.
Andrea Chávez, una de las figuras jóvenes más visibles de Morena, se quedó en el camino. Aceptó el resultado y aseguró que seguirá dentro del movimiento, pero su derrota representa uno de los golpes políticos más visibles de este proceso.
Guerrero: Abelina no se quedó callada
Y si hablamos de inconformidades, Abelina López merece capítulo aparte.
Después de que Beatriz Mojica fue designada en Guerrero, la alcaldesa con licencia de Acapulco cuestionó abiertamente el resultado. Su frase quedó para el archivo: “Ganaron las encuestas de papel, pero yo tengo la encuesta real”, asegurando que más de 100 mil personas habían marchado con ella.
La encuesta que Abelina dice tener, sin embargo, no ha sido presentada públicamente con metodología, muestra o resultados verificables, por lo que se trata de su propia referencia al respaldo ciudadano y no de una medición independiente comprobada.
Y mientras tanto, el PT reclama su rebanada
Otro ingrediente de este pastel es el Partido del Trabajo.
El PT ha cuestionado el método utilizado por Morena y ha reclamado que no se respetaron acuerdos relacionados con la participación de los aliados en las mediciones para definir las candidaturas. Su dirigente nacional, Alberto Anaya, incluso acusó a Morena de incumplir acuerdos de la coalición.
Y mientras el PT reclama, el Partido Verde parece salir fortalecido.
El PVEM consiguió las candidaturas de Quintana Roo, Nayarit y Baja California Sur, además de su posición en San Luis Potosí por separado de Morena, lo que muestra que el Verde ya no parece dispuesto a conformarse con ser simplemente el acompañante del partido guinda.
El verdadero reto empieza ahora
Morena ya repartió sus cartas. Ahora viene lo complicado: hacer que todos jueguen con la misma baraja.
Porque una encuesta puede definir a un ganador, pero no necesariamente consigue que los perdedores se conviertan automáticamente en aliados.
Tatiana Clouthier en Nuevo León, Andrea Chávez en Chihuahua, Abelina López en Guerrero y las inconformidades que han aparecido en otros estados son recordatorios de que ganar una encuesta interna no significa haber ganado la unidad del partido.
Y quizá ese sea el verdadero “Mundo al revés” de Morena rumbo al 2027: el partido tiene candidatos, tiene aliados y tiene una estructura nacional enorme… pero ahora tendrá que demostrar que también tiene la capacidad de cerrar filas después de repartir el pastel.