Alemania, Grecia, Japón, Hungría, Finlandia, China, Corea del Sur, Austria, Países Bajos e India son nombres que prácticamente cualquier persona reconoce. Sin embargo, al escuchar cómo los habitantes de estas naciones llaman a sus propios países, la situación puede resultar sorprendente: en algunos casos, el nombre local es completamente diferente al utilizado en español.
Estas diferencias tienen su origen en la historia, las lenguas antiguas, las traducciones y la manera en que distintos pueblos identificaron a otras regiones a lo largo de los siglos.
Alemania: Deutschland
En español decimos Alemania, mientras que los alemanes llaman a su país Deutschland. El término procede de antiguas palabras germánicas relacionadas con diutisc, que hacía referencia a “del pueblo” o a la lengua del pueblo.
La diferencia se hace todavía más evidente en otros idiomas: en inglés es Germany, en francés Allemagne, en italiano Germania y en alemán Deutschland. Cada denominación tiene su propio origen histórico.
Grecia: Ελλάδα
Los griegos llaman a su país Ελλάδα (Elláda), o también conocido como Hellas, su transcripción literaria, por eso es conocido como la República Helénica, mientras que en español utilizamos Grecia. El nombre internacional procede del latín Graecia, relacionado con la denominación que los romanos utilizaron para referirse a los griegos.
En inglés es Greece, en francés Grèce, en italiano Grecia, en alemán Griechenland y en griego Ελλάδα.
Existe además otra forma formal utilizada por los propios griegos: Ελληνική Δημοκρατία, que significa “República Helénica”.
Japón: 日本, Nihon o Nippon
Uno de los casos más conocidos es Japón. En japonés se escribe 日本 y puede pronunciarse Nihon o Nippon.
Los caracteres significan literalmente “origen del sol”, razón por la cual Japón es conocido como el “país del sol naciente”.
En inglés se dice Japan, en francés Japon, en italiano Giappone y en alemán Japan. El nombre español “Japón” proviene de una larga evolución histórica de formas utilizadas por pueblos europeos para referirse a las islas.
Hungría: Magyarország
Hungría ofrece uno de los cambios más radicales. En húngaro, el país se llama Magyarország, una palabra que puede entenderse como “tierra de los magiares”, en referencia al principal grupo étnico que forma la nación.
En inglés es Hungary, en francés Hongrie, en italiano Ungheria, en alemán Ungarn y en húngaro Magyarország.
La palabra “magiar” es precisamente la que utilizan los húngaros para identificarse como pueblo.
Finlandia: Suomi
En español conocemos al país como Finlandia, pero los finlandeses utilizan Suomi.
El origen exacto de esta palabra continúa siendo objeto de debate entre especialistas, por lo que no existe una traducción única y completamente aceptada de su significado.
En inglés se dice Finland, en francés Finlande, en italiano Finlandia, en alemán Finnland y en finlandés Suomi.
Es un ejemplo interesante porque la denominación local no conserva prácticamente ninguna semejanza con la utilizada en español o en inglés.
China: 中国, Zhōngguó
China también tiene un nombre propio muy diferente. En mandarín se escribe 中国 y se pronuncia Zhōngguó.
El término suele traducirse como “país central” o “reino central”. Históricamente, esta denominación está relacionada con la antigua concepción china de su territorio como el centro del mundo civilizado.
En inglés es China, en francés Chine, en italiano Cina, en alemán China y en mandarín 中国 (Zhōngguó).
La palabra utilizada en español, “China”, tiene un origen diferente y está relacionada con la transmisión del nombre del país hacia otras lenguas a través de antiguas rutas comerciales.
Corea del Sur: 한국 y 대한민국
En Corea del Sur encontramos una particularidad. En el lenguaje cotidiano, los surcoreanos suelen referirse a su país como 한국 (Hanguk), mientras que el nombre oficial es 대한민국 (Daehan Minguk), traducido como República de Corea.
En inglés se utiliza South Korea, en francés Corée du Sud, en alemán Südkorea y en coreano 한국.
La diferencia con Corea del Norte es especialmente interesante: mientras en el Sur es común Hanguk, en el Norte se utiliza 조선 (Joseon) para referirse a Corea.
Austria: Österreich
En español decimos Austria, pero los austriacos llaman a su país Österreich.
El término alemán puede interpretarse como “reino oriental” o “territorio oriental”. Su origen se encuentra en antiguas denominaciones germánicas utilizadas para señalar la posición oriental del territorio.
En inglés es Austria, en francés Autriche, en italiano Austria y en alemán Österreich.
Curiosamente, “Austria” y “Österreich” tienen orígenes diferentes, aunque ambas denominaciones terminaron identificando al mismo país.
Países Bajos: Nederland
Los habitantes de los Países Bajos llaman a su país Nederland, palabra que literalmente significa “tierras bajas”.
En inglés se utiliza Netherlands, en francés Pays-Bas, en italiano Paesi Bassi, en alemán Niederlande y en neerlandés Nederland.
En este caso, varias lenguas conservan la misma idea de “tierras bajas”, aunque expresada con palabras diferentes.
Una precisión importante es que Países Bajos es el nombre del país, mientras que “Holanda” se refiere estrictamente a una región histórica que comprende las provincias de Holanda Septentrional y Holanda Meridional. A pesar de ello, “Holanda” se utiliza frecuentemente de manera informal para referirse a todo el país.
India: Bharat
India tiene uno de los casos más interesantes porque India y Bharat son denominaciones oficiales.
En hindi se utiliza भारत (Bhārat), mientras que en español y en muchas otras lenguas se emplea India.
El nombre Bharat tiene raíces antiguas y está relacionado con la tradición histórica y cultural del subcontinente. No se trata simplemente de una traducción de “India”, sino de un nombre propio con una historia independiente.
En inglés es India, en francés Inde, en italiano India, en alemán Indien y en hindi भारत (Bhārat).
Diez países, diez historias detrás de sus nombres
Aunque para quienes hablan español resulte natural decir Alemania, Grecia, Japón, Hungría o Finlandia, las palabras utilizadas por sus habitantes cuentan una historia distinta.
Deutschland, Elláda, Nihon, Magyarország, Suomi, Zhōngguó, Hanguk, Österreich, Nederland y Bharat son mucho más que simples traducciones: son nombres vinculados con pueblos, territorios, lenguas, antiguas concepciones geográficas e identidades nacionales.
La próxima vez que alguien diga “Alemania” o “Japón”, quizá valga la pena recordar que, para millones de personas, esos mismos países tienen nombres completamente diferentes y, en muchos casos, con siglos de historia detrás.