Hay que decirlo despacito, porque luego uno se emociona, se pone la camiseta, empieza a hacer cuentas y termina hablando de una final cuando apenas vamos en agosto.
Los memes no se han hecho esperar, y ya se vislumbra al correcaminos durmiendo en solitario en lo alto de la tabla, o ¨con frio¨ por estar en la cima, o los aficionados ilusionandose, y trayendo de regreso la frase mundialista, ¿Y si si?.
Correcaminos amaneció líder después de tres jornadas y, para quienes hemos seguido durante años los altibajos del equipo de Ciudad Victoria, esto no es cualquier cosa.
Después de mucho tiempo de no ver al Corre en lo más alto de la tabla, por lo menos podemos disfrutar el momento. Tres partidos, tres jornadas y un equipo que está funcionando, que ha encontrado resultados y, sobre todo, que empieza a mostrar argumentos para pensar que este torneo puede ser diferente.
Y aquí viene la parte donde desde Gayola toca poner los pies en la tierra: no, todavía no somos campeones. Ni siquiera estamos cerca. Tres jornadas no definen un torneo y una mala racha puede cambiar completamente el panorama. Pero tampoco hay que restarle mérito a lo que se ha hecho.
La directiva movió piezas, armó un plantel con otra cara y el cuerpo técnico parece haber encontrado una fórmula que, hasta ahora, está dando resultados. Hay funcionamiento, hay competencia interna y, algo que siempre se agradece, hay goles.
Sonará muy repetitivo o como coincidencia, pero después de 3 jornadas, los 3 partidos anotando 3 goles, y hablando de goles, qué bonito se siente ver a un victorense hacerse presente con Correcaminos.
Juan Cantú Ortíz ya estrenó su cuenta goleadora con el equipo de su ciudad, después de llegar para esta temporada. Y aunque apenas estamos viendo sus primeros pasos con el Corre, su incorporación tiene ese ingrediente especial que a veces hace falta en el futbol: identidad.
Porque una cosa es que venga un jugador a defender los colores y otra muy distinta es que un futbolista nacido en Ciudad Victoria tenga la oportunidad de marcar goles con el equipo que representa a su ciudad.
Ahora bien, tampoco vamos a empezar a ponerle estatua a nadie.
Esto apenas comienza.
Lo que sí podemos reconocer es que Correcaminos está haciendo bien las cosas. La directiva realizó movimientos interesantes, el cuerpo técnico ha respondido y los jugadores están entendiendo la idea. El resultado: después de tres jornadas, el equipo está donde durante mucho tiempo quisimos verlo.
Arriba.
Ahora viene lo verdaderamente complicado: mantenerse.
Porque ser líder después de tres fechas es bonito para presumirlo en la oficina, en la carnita asada y, por supuesto, en las redes sociales. Pero sostenerse ahí durante un torneo completo es otra historia.
Así que disfrutemos este arranque, celebremos los goles y, particularmente, el de Juan Cantú, pero sin perder la cabeza.
Desde Gayola los vamos a estar siguiendo muy de cerca.
Porque después de tantos años de esperar una buena temporada, qué tal que esta vez sí nos toca disfrutarla.
Y si no… pues ya saben: aquí estaremos para echarle carrilla al Corre también. Porque para eso estamos.