Las redes sociales forman parte de la vida diaria, pero compartir demasiada información puede facilitar fraudes, robos de identidad o poner en riesgo tu seguridad y la de tu familia.
Estas son cinco cosas que es mejor no publicar:
- Tu ubicación en tiempo real, especialmente si estás de viaje.
- Fotografías de documentos oficiales, como INE, pasaporte o licencia.
- Boletos de avión o autobús, ya que contienen datos personales.
- Información bancaria o capturas de pagos.
- Fotografías de menores acompañadas de datos personales, como la escuela a la que asisten o sus horarios.
Antes de publicar cualquier contenido, revisa la configuración de privacidad de tus redes sociales y piensa si esa información podría ser utilizada por personas con malas intenciones. Unos segundos de precaución pueden evitar problemas mayores.