Washington rechazó las misivas enviadas por el Gobierno mexicano a centros de detención del ICE al considerar que constituyen una injerencia en asuntos internos; la medida ocurre en medio de la creciente tensión bilateral por el fallecimiento de al menos 17 connacionales.
Washington, D.C.– El Gobierno de Estados Unidos devolvió al embajador de México en ese país las cartas de protesta que la administración de Claudia Sheinbaum había enviado directamente a centros de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en las que exigía el cese de presuntas omisiones y abusos relacionados con la muerte de migrantes mexicanos bajo custodia estadounidense.
La decisión fue comunicada por el Departamento de Estado, a través del funcionario Michael Kozak, quien argumentó que las cartas pretendían influir en la actuación de autoridades estadounidenses dentro de su territorio, por lo que solicitó que cualquier inconformidad sea presentada únicamente mediante los canales diplomáticos establecidos entre ambos gobiernos.
Las misivas, conocidas como “cease and desist letters”, formaban parte de la nueva estrategia jurídica y diplomática impulsada por el Gobierno mexicano para exigir investigaciones por las muertes de connacionales ocurridas en centros de detención migratoria y durante operativos del ICE. En ellas se pedía detener cualquier acto u omisión que pusiera en riesgo la integridad de los migrantes mexicanos bajo custodia estadounidense.
Un conflicto originado por las muertes de mexicanos bajo custodia del ICE
La controversia se produce después de que el Gobierno de México denunciara que al menos 17 ciudadanos mexicanos han fallecido durante 2026, de los cuales 14 murieron en centros de detención migratoria y tres más durante redadas o intervenciones de agentes del ICE, según información presentada por la administración federal.
El caso que elevó la tensión bilateral fue la muerte de Lorenzo Salgado Araujo, un migrante mexicano que perdió la vida tras recibir un disparo durante un operativo del ICE en Houston. A ello se suman denuncias sobre presuntas condiciones inhumanas y negligencia médica en centros de detención administrados por empresas privadas, particularmente el complejo de Adelanto, California
Ante estos hechos, el Gobierno mexicano anunció una estrategia integral que incluye:
- Denuncias penales ante autoridades estadounidenses.
- Demandas civiles contra empresas privadas encargadas de operar centros de detención.
- Solicitudes de intervención de organismos internacionales de derechos humanos.
- Protestas diplomáticas dirigidas a las autoridades estadounidenses.
Estados Unidos rechaza la forma, no necesariamente el fondo
Aunque Washington no desestimó públicamente las investigaciones sobre las muertes, sí dejó claro que las cartas enviadas directamente a instalaciones del ICE son consideradas improcedentes, al estimar que buscan condicionar el actuar de funcionarios estadounidenses dentro de su jurisdicción.
Por ello, el Departamento de Estado decidió regresar las misivas al embajador mexicano y pedir que cualquier comunicación oficial sea tramitada mediante los mecanismos diplomáticos tradicionales entre ambos gobiernos.
¿Qué han dicho Claudia Sheinbaum y la representación mexicana?
Hasta este sábado, Claudia Sheinbaum no había emitido un posicionamiento público específico sobre la devolución de las cartas por parte de Washington. Sin embargo, previamente sostuvo que México continuará utilizando todas las herramientas jurídicas y diplomáticas disponibles para exigir justicia por los connacionales fallecidos, insistiendo en que la defensa de los derechos humanos no busca deteriorar la relación bilateral, sino garantizar el respeto a los mexicanos en territorio estadounidense.
De igual forma, no se había difundido una respuesta pública del embajador mexicano en Estados Unidos respecto a la devolución de las cartas. La postura oficial conocida hasta el momento sigue siendo la expresada por la Cancillería mexicana, que mantiene la intención de continuar con las acciones legales y diplomáticas anunciadas en días recientes.
La devolución de estas cartas representa un nuevo episodio de fricción diplomática entre México y Estados Unidos, en un momento en que ambos gobiernos mantienen diferencias sobre la política migratoria y la responsabilidad por las muertes de migrantes bajo custodia del ICE, aunque ambas administraciones han reiterado públicamente su disposición de mantener abiertos los canales de cooperación bilateral.