jueves

 25 de junio de 2026

México avanza con paso perfecto y le dice adiós a una leyenda

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México cierra una histórica fase de grupos con tres triunfos, portería imbatida y la emotiva despedida de Guillermo Ochoa, referente de toda una generación del futbol mexicano

La noche del miércoles quedará grabada en la memoria del futbol mexicano por dos razones: la despedida de Guillermo “Memo” Ochoa de la Selección Nacional y del futbol profesional, así como la consolidación de un equipo que está escribiendo una de las páginas más brillantes en la historia de los Mundiales para México.

A los 40 años de edad, Ochoa puso punto final a una trayectoria extraordinaria que lo convirtió en uno de los máximos referentes del balompié nacional. El guardameta disputó 154 partidos con la Selección Mexicana, fue convocado a seis Copas del Mundo, una cifra sin precedentes para un futbolista mexicano, y participó en los mundiales de Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y México-Estados Unidos-Canadá 2026. Su ingreso en los minutos finales ante Chequia provocó una ovación monumental en el Estadio Azteca, escenario donde debutó con el Tricolor en 2004 y donde también decidió despedirse.

Con la leyenda bajo los tres postes durante los últimos minutos, México selló una victoria contundente de 3-0 sobre la República Checa, resultado que confirmó un logro histórico: el primer paso perfecto de la Selección Mexicana en una fase de grupos mundialista. Nunca antes el Tricolor había ganado sus tres encuentros de primera ronda en una Copa del Mundo.

Además de los nueve puntos obtenidos, el equipo dirigido por Javier Aguirre concluyó la fase de grupos con una estadística que ilusiona a la afición: tres victorias, cero empates, cero derrotas y ninguna anotación recibida, una muestra de la solidez defensiva y del equilibrio que ha mostrado el conjunto nacional. México finalizó la primera ronda con seis goles a favor y portería invicta.

El encuentro ante los checos fue disputado durante la primera mitad, pero el Tricolor encontró los espacios en el complemento. Mateo Chávez abrió el marcador al minuto 55, culminando una rápida transición ofensiva que desató la euforia en las tribunas. Apenas seis minutos después, Julián Quiñones amplió la ventaja al 61′, aprovechando una gran jugada colectiva. Cuando el partido agonizaba, Álvaro Fidalgo sentenció la goleada al minuto 90+3, cerrando una noche perfecta para los anfitriones.

Más allá del resultado, México dejó sensaciones muy positivas. El equipo mostró orden táctico, intensidad, amplitud por las bandas y una notable capacidad para controlar los partidos. La juventud también se hizo presente con actuaciones destacadas de futbolistas como Gilberto Mora, quien continúa consolidándose como una de las grandes revelaciones del torneo.

Otro dato que refleja el buen momento del plantel es que todos los integrantes de la convocatoria mexicana ya han visto actividad en el Mundial, con excepción del tercer guardameta Carlos Acevedo, lo que demuestra la confianza del cuerpo técnico en la profundidad de su plantilla y la gestión de minutos en una competencia tan exigente.

La hazaña adquiere todavía mayor relevancia al revisar los antecedentes. Aunque México ha superado la fase de grupos en múltiples ocasiones y ha protagonizado actuaciones memorables como las de 1970, 1986, 1994 o 1998, jamás había concluido la primera ronda con marca perfecta de tres victorias en tres partidos. Incluso en sus mejores campañas mundialistas siempre dejó puntos en el camino. El Mundial de 2026 es, por tanto, la primera ocasión en que el Tricolor consigue una fase de grupos impecable.

A ello se suma otro dato de enorme valor: México se convirtió en el primer equipo desde Uruguay en 2018 en completar la fase de grupos de una Copa del Mundo sin recibir goles, una muestra de la fortaleza defensiva que ha acompañado el trabajo ofensivo del conjunto mexicano.

Ahora el sueño continúa. Con el liderato absoluto del Grupo A asegurado y una confianza creciente entre jugadores y afición, México se prepara para afrontar la fase de eliminación directa. Pero antes de pensar en el próximo rival, el país futbolero se detiene para reconocer a uno de sus grandes ídolos.

Guillermo Ochoa se despide. La leyenda baja el telón. Y lo hace dejando a una Selección que, por primera vez en su historia mundialista, avanza con paso perfecto.