Manifestantes exigieron la liberación de migrantes detenidos, el cierre de Delaney Hall y mejores condiciones humanas dentro del recinto.
Una fuerte confrontación entre manifestantes y agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) se registró en los últimos días afuera del centro de detención Delaney Hall, en Newark, Nueva Jersey, donde decenas de personas protestaron para exigir la liberación de migrantes detenidos y denunciar presuntas condiciones inhumanas dentro de las instalaciones.
Las protestas escalaron rápidamente hasta convertirse en escenas de caos, empujones y enfrentamientos físicos entre activistas y agentes federales, quienes utilizaron gas pimienta, bastones y equipo antimotines para dispersar a la multitud.
De acuerdo con reportes de medios estadounidenses, los manifestantes intentaron bloquear los accesos del centro de detención formando cadenas humanas y barricadas improvisadas para impedir el ingreso y salida de vehículos federales. Algunos activistas también denunciaron agresiones y uso excesivo de fuerza por parte de agentes migratorios.
La movilización ocurrió luego de que organizaciones civiles y familiares de los detenidos denunciaran supuestas malas condiciones dentro de Delaney Hall, incluyendo falta de atención médica, alimentos en mal estado, abuso físico y restricciones de comunicación. Diversos grupos aseguraron además que decenas de migrantes iniciaron una huelga de hambre para exigir mejores condiciones y revisiones a sus procesos migratorios.
Durante las protestas, los participantes corearon consignas exigiendo el cierre definitivo del centro de detención y un trato más humano para las personas retenidas por autoridades migratorias.
“Queremos dignidad para los migrantes”, “Cierren Delaney Hall” y “Libertad para los detenidos” fueron algunas de las frases que se escucharon durante las manifestaciones.
Autoridades federales confirmaron la detención de al menos seis personas acusadas de obstrucción y agresiones contra agentes del ICE, mientras que el Departamento de Seguridad Nacional defendió el actuar de los oficiales y negó que existan abusos sistemáticos dentro del centro migratorio.
El caso también generó tensión política en Nueva Jersey, luego de que funcionarios estatales y legisladores demócratas denunciaran dificultades para inspeccionar completamente las instalaciones y exigieran transparencia sobre las condiciones de los migrantes retenidos.
Delaney Hall es un centro privado operado por la empresa GEO Group y tiene capacidad para albergar aproximadamente mil personas detenidas por temas migratorios. En los últimos meses, el recinto ha sido objeto de protestas y señalamientos por presuntas violaciones a derechos humanos.