Desde Palacio Nacional, la presidenta afirmó que no se actuará sin evidencias contundentes y defendió la soberanía de México.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, fijó postura este jueves durante su conferencia matutina respecto a las acusaciones del gobierno de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con el crimen organizado.
Durante su intervención, la mandataria federal fue enfática al señalar que su gobierno no actuará sin pruebas claras y contundentes, luego de que el Departamento de Justicia estadounidense hiciera públicos señalamientos que involucran al mandatario estatal con el Cártel de Sinaloa.
“Si no existen pruebas claras, es evidente que puede tratarse de un asunto político”, sostuvo Sheinbaum, al tiempo que cuestionó la forma en que las autoridades estadounidenses difundieron las acusaciones antes de iniciar un proceso formal.
La presidenta también subrayó que México no permitirá injerencias extranjeras en asuntos internos, al considerar que la actuación de funcionarios y representantes de Estados Unidos ha sido improcedente, especialmente al hacer públicos los cargos sin sustento suficiente.
No obstante, aclaró que la Fiscalía General de la República analizará la información enviada por el gobierno estadounidense, y reiteró que si existen pruebas sólidas, se procederá conforme a la ley, sin encubrir a ningún funcionario.
Las acusaciones, presentadas en una corte de Nueva York, señalan que Rocha Moya habría recibido apoyo del grupo criminal conocido como “Los Chapitos” durante su campaña electoral en 2021, a cambio de permitir operaciones del narcotráfico en la entidad, señalamientos que el propio gobernador ha rechazado.
El caso ha escalado a nivel diplomático, generando tensiones entre ambos países y colocando en el centro del debate la cooperación bilateral en materia de seguridad, así como los límites de la actuación de Estados Unidos frente a autoridades mexicanas.