En su segundo día en Argelia, el Papa León XIV arremetió contra los conflictos bélicos asegurando que Dios “no está con los malvados, con los prepotentes, con los soberbios”, sino con “los pequeños y los humildes”.
Ante la tensión por la guerra en Irán, Donald Trump reaccionó con nuevos ataques hacia el pontífice. Sin embargo, León XIV —quien ya había declarado no tener miedo al mandatario— marcó su distancia política:
“No veo mi papel como el de un político. No soy un político. No quiero entrar en un debate con él”, afirmó, reiterando que su misión es “hablar en voz alta del mensaje del Evangelio” y pedir a los líderes del mundo que promuevan la reconciliación.
Frente a los cerca de 70 periodistas que lo acompañan en el viaje, León XIV reiteró que seguirá
“hablando en voz alta del mensaje del Evangelio, aquello por lo que la iglesia trabaja”.