Cada otoño, millones de mariposas monarca emprenden una extraordinaria migración desde Canadá y Estados Unidos hacia los bosques del centro de México, donde pasan el invierno. Sin embargo, antes de llegar a sus santuarios, Tamaulipas forma parte de su importante ruta migratoria.
Durante su recorrido por territorio tamaulipeco, estos pequeños viajeros alados encuentran espacios para alimentarse, descansar y recuperar energía antes de continuar su travesía. Municipios como Jaumave, Palmillas, Miquihuana, Bustamante, Tula, Ocampo y Antiguo Morelos forman parte de este corredor natural.
Uno de los datos más sorprendentes es que existen zonas de pernocta en Tamaulipas, donde las mariposas se agrupan en los árboles para pasar la noche y retomar el vuelo al día siguiente.
Por ello, conservar las flores, los árboles y los espacios naturales es fundamental para proteger esta especie y permitir que continúe uno de los fenómenos migratorios más fascinantes de la naturaleza.