El presidente ucraniano rechaza ceder territorio a Rusia y advierte que cualquier tregua solo daría tiempo al Kremlin para rearmarse y volver al ataque.
A cuatro años del inicio de la invasión rusa, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, elevó el tono y lanzó una acusación directa contra el mandatario ruso, Vladimir Putin: asegura que el conflicto ya escaló a una “Tercera Guerra Mundial”.
En entrevista con la BBC, Zelenski afirmó que Moscú no solo busca territorio, sino imponer un modelo de vida distinto al que, dice, han elegido los ucranianos y otras democracias. Para el líder ucraniano, la única salida viable es aumentar la presión militar y económica sobre Rusia hasta obligarla a retroceder.
El mandatario dejó claro que no aceptará un alto al fuego bajo las condiciones del Kremlin, que incluyen la cesión de zonas estratégicas que Rusia no ha logrado tomar pese a años de combates y miles de bajas. Rechazó especialmente la exigencia de entregar el 20% de Donetsk, así como más áreas en Jersón y Zaporiyia.
“No es solo territorio”, subrayó. A su juicio, retirarse implicaría dejar a cientos de miles de ciudadanos bajo control ruso y fracturar a la sociedad ucraniana.
Zelenski también advirtió que cualquier concesión sería apenas una pausa para Moscú. Según afirmó, Rusia podría recomponerse en un par de años —incluso antes de lo que estiman aliados europeos— y retomar la ofensiva. “¿Hacia dónde iría después? No lo sabemos, pero que querría continuar es un hecho”, sostuvo.
El presidente ucraniano insistió en que frenar a Putin no es solo una causa nacional, sino un desafío global. “No fui yo quien empezó esta guerra”, remarcó, al tiempo que defendió que detener al Kremlin significaría una victoria para el mundo entero.