Lo que para millones de usuarios es simplemente el color característico de Facebook, en realidad tiene una explicación muy personal. El distintivo tono azul de la plataforma fue elegido por una razón relacionada con la visión de su fundador, Mark Zuckerberg, quien padece daltonismo de tipo rojo-verde.
El propio Zuckerberg ha explicado en diversas entrevistas que el azul es el color que percibe con mayor claridad. Debido a esta condición visual, tiene dificultades para distinguir tonalidades como el rojo y el verde, por lo que el azul se convirtió en la opción más práctica y cómoda para diseñar la identidad visual de la red social.
El daltonismo rojo-verde es la forma más común de alteración en la percepción de los colores. Se trata de una condición hereditaria que afecta principalmente a los hombres y dificulta diferenciar ciertos tonos, aunque generalmente no impide llevar una vida normal ni desarrollar actividades profesionales.
Cuando Facebook fue lanzado en 2004, el equipo de desarrollo buscaba una interfaz sencilla y funcional. La preferencia de Zuckerberg por el azul terminó convirtiéndose en uno de los elementos de identidad más reconocibles de la empresa, al grado de que ese color ha permanecido como parte esencial de la marca durante más de dos décadas, incluso tras el cambio de nombre corporativo a Meta en 2021.
Especialistas en diseño y mercadotecnia también señalan que el azul suele asociarse con confianza, estabilidad y seguridad, atributos que han contribuido a fortalecer la imagen de la plataforma entre sus miles de millones de usuarios en todo el mundo.
Así, uno de los logotipos más famosos de la era digital nació no por una estrategia de marketing, sino por una característica personal de su creador, demostrando cómo una condición visual terminó influyendo en la identidad de una de las redes sociales más importantes del planeta.